Nueva York.- Viajar con bebés y niños pequeños puede ser abrumador para los padres. Las dudas sobre vuelos, qué empacar y la seguridad suelen ser prioritarias, sobre todo en trayectos largos o internacionales. El Dr. Shannon Thompson, pediatra de Cleveland Clinic Children’s, lo resume así: «Viajar con niños es un mundo completamente nuevo».
Para que la experiencia sea segura y divertida, especialistas comparten recomendaciones que abarcan desde el alojamiento hasta el entretenimiento durante el vuelo.
Preparativos antes de reservar
Antes de decidir el hospedaje, conviene verificar si ofrecen artículos como cunas, corralitos portátiles o sillas altas. Si el lugar tiene escaleras, balcón o alberca, pregunta por rejas de seguridad; si no las proporcionan, busca rentarlas cerca o lleva rejas plegables de viaje. Empaca protectores para enchufes y toallitas para limpiar superficies que tu hijo pueda tocar.
El sueño seguro es fundamental incluso en vacaciones. La American Academy of Pediatrics indica que los menores de 1 año deben dormir boca arriba sobre una superficie plana y firme —como un colchón en moisés, cuna o corralito— solo con una sábana ajustable. También recomienda que los bebés duerman en la habitación de los padres, pero no en su cama, al menos los primeros seis meses.
Considera cómo te trasladarás: ¿volarás y rentarás auto, tomarás taxi o usarás transporte público? ¿Caminarás la mayor parte del tiempo? Esto definirá si llevas carriola y silla de auto —ambas se pueden documentar sin costo en la puerta del avión— o si prefieres usar un portabebés o canguro.
Durante el vuelo: seguridad y comodidad
«Volar con niños es una de esas cosas grandes e intimidantes», dice Thompson. «Lo más importante es siempre la seguridad y luego, por supuesto, su comodidad». Aunque los menores de dos años pueden viajar en el regazo, la Federal Aviation Administration recomienda asegurarlos en su propio asiento de seguridad, como una silla de auto certificada para aviones. Esto implica comprar un boleto para el niño.
En vuelos largos o internacionales, pregunta a la aerolínea si dispone de moisés. Los alimentos y bebidas para bebés y niños pequeños —leche materna, fórmula, papillas en bolsa— son considerados líquidos médicamente necesarios por la Transportation Security Administration. No están sujetos al límite estándar de 3.4 onzas (100 mililitros) para líquidos de mano, al igual que las bolsas de hielo para mantenerlos fríos. Informa al oficial de seguridad si llevas estos productos.
Además de snacks, no olvides pañales, toallitas, un cambiador portátil y bolsas de plástico con cierre para desechos. Lleva ropa extra para capas o cambios por accidentes o derrames. Tragar y masticar ayuda con la presión en los oídos; amamantar, dar biberón o chupete durante el despegue y aterrizaje puede aliviar las molestias.
Si tu hijo es propenso a infecciones de oído, consulta al pediatra antes de viajar. Y si viajas al extranjero, pregunta qué vacunas se recomiendan.
Entretenimiento dentro y fuera del avión
Christy Slavik, dueña de la agencia Mom Approved Travel, sugiere llevar «pequeñas sorpresas para distraerlos»: tapetes adhesivos para plastilina de viaje, juguetes con ventosa y otros juegos pequeños y ligeros. «Los niños necesitan una misión. Necesitan juegos», afirma. «A veces hay que ser creativo cuando viajas».
Al hacer turismo, busca formas de hacer las actividades más interactivas. En museos de arte, Slavik recomienda llevar cuadernos para que dibujen o preguntarles qué animales encuentran en las pinturas. Exponer a los niños a otras culturas, comidas e idiomas también puede ser divertido: elegir snacks en mercados o aprender palabras extranjeras para sus platillos favoritos.
Hay alojamientos familiares con amenidades como albercas o juegos. Para presupuestos ajustados, muchos hostales ofrecen habitaciones privadas para familias, evitando los dormitorios compartidos. Hoteles y hostales permiten conocer a otros viajeros, incluidos niños que pueden convertirse en compañeros de juego.
Viajar con la familia extendida
Ayudar a las mamás a disfrutar sus vacaciones —y relajarse pese al estrés de planear y viajar— es un objetivo central de la agencia de Slavik. Una forma de lograrlo es planear viajes con abuelos u otros familiares. Esto facilita el cuidado de los niños y brinda tiempo especial de unión.
«Cuando llevas a los abuelos de vacaciones, les das la oportunidad de vivir esos momentos juntos», dice Slavik. Solo hay que asegurarse de que ellos también tengan su propio descanso y no se agoten.



Más historias
¡VENCE EL DOMINGO DE FLOJERA!
¿MIEDO A COMPROMETERSE EN PAREJA POR TEMOR A PERDER LA LIBERTAD?
MITOS DE LOS AUTOS QUE DEBES DEJAR DE CREER