El rechazo al aumento salarial de 2.9 por ciento y las denuncias de amenazas de retirar derechos sindicales llevaron a trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Ciudad Juárez a organizar protestas para el martes 29 de septiembre y el jueves 1 de octubre, informó Flora Arellano Acevedo, enfermera del Hospital General Regional 66.
En entrevista, señaló que también exigen representación ante las carencias que, según su testimonio, enfrentan para atender a los pacientes.
“La gente se calla. La gente tiene miedo”, expresó la enfermera, quien cuenta con 20 años de servicio. Afirmó que en reuniones anteriores el dirigente de la Sección VIII del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Jorge Arturo Herrera Navarro, advirtió sobre la pérdida de derechos sindicales a quienes manifestaran desacuerdos con la dirigencia.
Arellano explicó que sus compañeros temen perder acceso a préstamos de la caja de ahorro y a convenios, pero que las inconformidades los llevaron a buscar apoyo entre ellos. Señaló que el movimiento del que forma parte reúne a alrededor de 800 trabajadores, quienes mantienen contacto directo y mediante un grupo de WhatsApp para organizar sus reclamos.
La primera actividad será durante las reuniones informativas del 29 de septiembre, a las 10:00 y a las 16:00 horas, en las instalaciones sindicales de la avenida Vicente Guerrero, precisó la entrevistada. Ahí buscarán expresar sus demandas dentro y fuera del recinto y pedir explicaciones sobre los acuerdos del congreso nacional y la actuación de sus representantes.
El cuestionamiento salarial se centra en el aumento de 2.9 por ciento al sueldo tabular, que Arellano considera insuficiente. Para explicar su repercusión por categoría, la enfermera compartió una tabla comparativa que identifica el sueldo tabular actual, el nuevo y la diferencia mensual; esos importes se refieren a ese componente del salario, no al ingreso total de los trabajadores.
De acuerdo con el material proporcionado, para enfermero general el incremento mensual es de 214.05 pesos, con un sueldo tabular que pasa de siete mil 381.12 a siete mil 595.17 pesos. Para el personal de limpieza e higiene, el comparativo señala un aumento de 141.38 pesos, de cuatro mil 875.46 a cinco mil 16.84 pesos.
La misma tabla presenta un aumento mensual de 166.71 pesos para camilleros y de 282.80 pesos para médico general. Arellano sostuvo que esas diferencias explican parte del descontento y añadió que los trabajadores también requieren respuestas sobre la mutualidad, las aportaciones para el retiro y las modificaciones a los estatutos sindicales.
En los materiales que compartió la enfermera, los inconformes exigen a los delegados explicar cómo defendieron a sus representados durante el congreso y mostrar evidencia de su actuación. También cuestionan cambios que, a su juicio, pueden afectar la defensa de los agremiados ante sanciones. “¡Que explique! ¡Que rinda cuentas!”, señala uno de los carteles.
Las quejas sobre la representación sindical anteceden a esta convocatoria, de acuerdo con el abogado Sergio Rivera Figueroa. Ayer, en entrevista, informó que hace aproximadamente un año unos 45 trabajadores solicitaron su apoyo por presunta intimidación y falta de respaldo de la dirigencia seccional.
“Se sienten intimidados, se sienten no apoyados en sus derechos sindicales, se sienten abandonados por su dirigencia sindical”, declaró el litigante sobre los motivos que le expusieron. Afirmó que actualmente cinco o seis personas mantienen las acciones legales y atribuyó la reducción al temor a represalias.
Rivera Figueroa señaló que existe una carpeta de investigación ante la Fiscalía General de la República (FGR), así como una demanda laboral y peticiones al comité nacional para revisar el patrimonio sindical. Explicó que busca reunir documentación sobre el manejo de los recursos de la sección para aportarla a las instancias que atienden el caso.
Como parte de sus señalamientos, el abogado cuestionó la acreditación de Herrera Navarro al frente de la sección y entregó copia de un oficio del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, fechado el 8 de septiembre. En respuesta a una solicitud de información, la dependencia comunicó que no fue posible localizar una resolución de modificación de directiva, conocida como “toma de nota”, en la que apareciera como secretario general.
De acuerdo con el oficio, la búsqueda comprendió los archivos de la coordinación responsable y el expediente remitido por la anterior autoridad registral, con referencia a la fecha de presentación de la solicitud. El documento reporta que no se localizó esa resolución; no contiene una determinación sobre la comisión de un delito ni una resolución de destitución.
Se buscó al dirigente sindical para conocer su postura sobre los señalamientos, el incremento salarial y las inconformidades de los trabajadores; sin embargo, al cierre de esta edición no se consiguió respuesta.
Para Arellano, la exigencia de respaldo sindical también tiene una expresión cotidiana en el quirófano del Hospital General Regional 66, donde labora. La enfermera sostuvo que las carencias de equipo e insumos afectan tanto al personal como a quienes requieren atención: “Ya no podemos callarnos una realidad tan sensible que perjudica tanto a los derechohabientes como a nosotros los trabajadores”.
Como ejemplo, relató una cirugía de un tumor en la región frontal del cráneo en la que, según su testimonio, el médico aportó material propio y el personal abrió equipos de neonatología y pediatría para obtener pinzas finas. “No teníamos craneótomo, no teníamos muchas cosas”, aseguró.
Arellano afirmó que aquella intervención duró aproximadamente cinco horas, tiempo que atribuyó a la falta de equipo. Añadió que también han faltado jeringas y torundas de alcohol, y pidió que el sindicato intervenga para exigir los materiales necesarios. “Estamos solos, no hay quien nos defienda”, expresó.
En respuesta a los señalamientos sobre el equipamiento y la cirugía descrita por la enfermera, el IMSS afirmó que dispone de instrumental. “Sí, tenemos instrumentos”, respondió la institución, y agregó que tiene una compra en proceso para fortalecer el equipamiento.
Las demandas locales coinciden con protestas de trabajadores activos y jubilados en Ciudad de México, donde el jueves 24 de septiembre bloquearon Circuito Interior durante más de cinco horas por salarios y abasto de insumos, de acuerdo con información difundida por diversos medios de comunicación.
Una convocatoria compartida por Arellano anuncia además una marcha en Pachuca el 30 de septiembre, a las 12:00 horas en Plaza Juárez, y otra en Ciudad de México el 1 de octubre. El material invita a portar moños rojos con negro y colocar lonas en las unidades con demandas sobre salario y jubilación.
En Ciudad Juárez, la convocatoria para el jueves 1 de octubre fija el punto de reunión en la Diana Cazadora, a las 10:00 de la mañana, para una marcha pacífica hacia el Parque Central y posteriormente al SNTSS. Bajo la consigna “Salario justo, retiro digno”, el cartel incorpora a los reclamos el régimen de jubilaciones y pensiones.
Arellano precisó que ella y sus compañeros mantienen sus labores mientras preparan las movilizaciones. Explicó que buscan poder expresar desacuerdos sin temor a perder derechos y contar con una representación que responda a sus necesidades salariales y a las condiciones en que atienden a los pacientes. “Yo desempeño mis labores como todos los días”, afirmó.



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