septiembre 9, 2026

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OTRA ESCUELA SIN MAESTROS!!!…

Padres de familia de la escuela primaria Francisco I. Madero 2290, ubicada en la colonia Chaveña, comenzaron a colocar cartulinas de protesta en el plantel para exigir la asignación de maestros, luego de denunciar que únicamente dos docentes atienden a los seis grupos de la escuela.

La problemática, aseguran las familias, no comenzó con el actual ciclo escolar, sino que se mantiene desde el ciclo pasado, sin que hasta ahora exista una solución definitiva.

Actualmente el plantel requiere cuatro maestros adicionales y un director, lo que ha obligado a las dos docentes disponibles a atender las necesidades académicas de seis grupos y, al mismo tiempo, enfrentar responsabilidades relacionadas con la operación de la escuela.

La primaria se encuentra sobre la calle Libertad, en la colonia Chaveña, frente a las instalaciones del Seguro Social.

De acuerdo con la denuncia hecha llegar a este medio, padres de familia consideran que las autoridades educativas y la inspección correspondiente no han dado una respuesta suficiente ante la falta de personal.

La preocupación se centra principalmente en las consecuencias para los estudiantes, ya que dos maestras deben distribuir su atención entre seis grupos, situación que dificulta mantener un proceso educativo regular.

Ante la falta de avances, este martes los padres decidieron comenzar a colocar cartulinas dentro y fuera de la escuela, como una medida para visibilizar el problema y exigir una intervención inmediata.

Un problema que arrastran desde el ciclo pasado

Las familias aseguran que han esperado durante meses la llegada de nuevos docentes, sin que hasta ahora se hayan cubierto las vacantes.

La exigencia es que la Secretaría de Educación atienda el problema y garantice que cada grupo cuente con un maestro, además de asignar un director responsable del plantel.

Para los padres, mantener una escuela de seis grupos funcionando con únicamente dos docentes no solo representa una carga excesiva para las maestras, sino que pone en riesgo la continuidad y calidad del aprendizaje de los niños.

Mientras no exista una respuesta, la protesta continuará haciendo visible una demanda elemental de la comunidad escolar: maestros suficientes para que todos los alumnos puedan recibir clases en condiciones adecuadas.