septiembre 4, 2026

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ESTUDIANTES DE UTEP TARDAN HASTA 40 MINUTOS PARA ENCONTRAR ESTACIONAMIENTO

A poco más de dos semanas del inicio del semestre, estudiantes de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) volvieron a enfrentar dificultades para estacionar sus vehículos, pese a haber pagado permisos anuales de entre $150 y $400 para utilizar los espacios del campus.

Encontrar un lugar puede tomar entre 25 y 40 minutos, según relataron algunos alumnos después de haber batallado para encontrar un espacio. El tiempo perdido, dijeron, los obligó a salir de casa con mayor anticipación y, en algunos casos, los colocó ante la disyuntiva de llegar tarde a clases o estacionarse en un área no autorizada y arriesgarse a recibir una multa.

«Hay demasiados estudiantes y demasiada gente ocupando lugares que no han pagado y eso nos afecta a todos los usuarios del estacionamiento», comentó el universitario Daniel, quien aseguró que debía salir mucho más temprano porque localizar un espacio podía tomarle al menos 20 minutos.

Por su parte, Angela, alumna de maestría, dijo haber pagado $225 por su permiso, pero consideró que el servicio recibido no correspondía con el costo. «No dio el resultado que esperaba, así que además de afectarme en lo personal económicamente, creo que no valió la pena», expresó visiblemente contrariada.

De acuerdo a la página oficial de UTEP los precios de permisos anuales para estudiantes van desde 150 dólares por un permiso nocturno y 165 por estacionamiento remoto, hasta 225 por áreas azules, 300 por zonas plateadas y 400 dólares en los estacionamientos Sun Bowl y Schuster.

Aunque la falta de estacionamiento ha sido una queja recurrente durante décadas, la presión se intensificó con el crecimiento de la población estudiantil. UTEP proyectó superar su récord anterior de 26,297 alumnos y rebasar los 27,000 durante el semestre de otoño, aunque la cifra definitiva se publicaría después del día oficial del censo estudiantil.

Durante años, numerosos estudiantes se vieron obligados a estacionarse en zonas alejadas, en algunos casos a más de una milla del edificio donde tomaban clases. A la caminata se sumaron el calor, el tiempo de traslado y el riesgo de no llegar puntualmente. Ante esas dificultades, algunos optaron por utilizar bicicletas y patinetas eléctricas para recorrer la distancia entre sus vehículos y las aulas.

‘Necesitaríamos 30 mil espacios’

Brendan Gallagher, vicepresidente de Asuntos Administrativos de UTEP, reconoció que la matrícula récord había incrementado el volumen de tráfico y la cantidad de automóviles que llegaban diariamente a la universidad.

«Tenemos la matrícula más alta de la historia, lo cual es fantástico», declaró Gallagher. «Esto tiene el efecto adicional de aumentar el volumen de tráfico, incluyendo la cantidad de vehículos que llegan al campus», indicó, tras admitir que UTEP no disponía de suficientes espacios para recibir simultáneamente los vehículos de toda la comunidad universitaria.

«Si tuviéramos que proporcionar estacionamiento a los más de 27 mil estudiantes, además del personal docente y administrativo, necesitaríamos aproximadamente 30 mil espacios en total. Como sabemos, no contamos ni de cerca con esa cantidad», dijo a los medios de comunicación.

Gallagher indicó que la saturación habitual del inicio de clases se combinó con las obras realizadas en diferentes áreas del campus. La construcción del complejo de residencias Miner Crossing dejó temporalmente fuera de servicio algunos espacios y provocó cambios en la circulación por Glory Road y Randolph Drive. El proyecto contempla 507 camas, un comedor y un gimnasio. Otras obras también ocasionaron cierres parciales o totales en estacionamientos cercanos al edificio de Educación, Miner Village y las antiguas instalaciones de Liberal Arts.

A lo anterior se suman los preparativos para los conciertos de Karol G programados para los días 5 y 6 de septiembre en el Sun Bowl. Gallagher señaló que alrededor de 100 vehículos de producción, entre autobuses, camiones y remolques, llegarían al campus antes de los espectáculos, aumentando temporalmente la demanda de espacio.

Cuando los estacionamientos asignados se encontraban llenos, algunos estudiantes dijeron haber considerado dejar sus automóviles en otras zonas, aun con el riesgo de ser sancionados.

«Una opción es estacionar mi auto en otro sitio, recibir la multa y pagarla», señaló convencido un estudiante de ingeniería, tras expresar que algunos alumnos debían salir hasta una hora antes de sus clases debido a la distancia entre los estacionamientos disponibles y los edificios académicos. Subrayó que un servicio de transporte más frecuente podría ayudar a quienes estacionan sus vehículos en las zonas más alejadas.

Amplían en Miner Shuttle

Para aliviar la situación, UTEP amplió los horarios del servicio gratuito Miner Shuttle y analizó posibles acuerdos con propietarios de estacionamientos cercanos. Gallagher recomendó llegar temprano, compartir automóvil, utilizar el transporte público o dejar el vehículo en las áreas remotas para después abordar el transporte universitario.

«Estamos haciendo todo lo posible para ser lo más accesibles posible», afirmó. «Agradecemos la paciencia y el apoyo de nuestra comunidad estudiantil».

La universidad también pidió a los estudiantes mantenerse atentos a los correos y avisos sobre cierres, señalización, rutas alternas y cambios temporales. Cuando un estacionamiento asignado queda parcial o totalmente fuera de servicio, UTEP se comunica con los titulares de los permisos para informarles sobre otras opciones disponibles.

Para evitar los problemas registrados durante la venta de permisos del año anterior, la institución implementó un sistema escalonado de compra basado en el nivel académico de los estudiantes. Sin embargo, la modificación al proceso no resolvió del todo la principal queja: pagar por un permiso no garantiza encontrar inmediatamente un espacio.

UTEP espera que la presión disminuya conforme avance el semestre, se reduzca la afluencia habitual de las primeras semanas y concluyan algunos eventos y trabajos temporales. Mientras tanto, los alumnos piden una solución más amplia para un problema que afecta su puntualidad, movilidad y experiencia universitaria.