La esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán hizo revelaciones de su vida con el capo mexicano
El documental de Oxygen True Crime sobre la vida de Emma Coronel Aispuro, esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán, llega en streaming a México luego de nueve meses de su estreno en Estados Unidos.
Married to El Chapo: Emma Coronel Speaks —o Casada con El Chapo: Emma Coronel Habla, como se conoce en español— se estrenó originalmente el 28 de noviembre de 2025 y desde entonces no ha dejado de generar polémica.
En él, Coronel habla de su infancia en Durango, de cómo conoció al capo mexicano, de las capturas, las infidelidades y de su propio arresto en un aeropuerto de Virginia
Una niña en la sierra que no tenía televisión y no sabía quién era El Chapo

Emma Coronel Aispuro nació en California pero creció en un rancho de Durango sin agua potable, sin electricidad y sin señal de televisión. Lo cuenta ella misma en el documental: “Vivía en mi casa con mis papás, mis tres hermanos. No había agua potable, no había electricidad, y por supuesto que no había televisión. Estábamos realmente incomunicados del mundo”.
En ese entorno, el cultivo de marihuana era la economía de la región. “Cultivaban marihuana en los ranchos desde que tengo uso de razón. Esa es la forma de vivir de las personas. O te mueres de hambre o haces lo que haya que hacer para sobrevivir”, relató.
Fue en ese contexto que Coronel justifica no haber sabido quién era Joaquín Guzmán Loera cuando lo conoció a los 17 años, en una fiesta local donde participaba como candidata a reina de la Feria del Café y la Guayaba: “Siempre que lo digo, dicen: ‘¿Cómo no vas a saber? Si salía en la tele’. ¡Yo no tenía tele! Carajo, pues, ¿dónde yo lo iba a ver?”.
El primer acercamiento fue breve. Alguien le dijo que una persona importante en la fiesta quería bailar con ella. “Llegó un hombre y me dijo: ‘Mi nombre es Joaquín’”, recuerda. Guzmán tenía entonces alrededor de 50 años y ya era prófugo de la justicia.
El cortejo de los días siguientes incluyó visitas en helicóptero al rancho familiar. Coronel recuerda una en particular: mientras ella y su familia lavaban ropa a mano y la tendían a secar, escucharon llegar la aeronave. “Se voló por todos lados. Todo el mundo dice: ‘Ay, qué padre. Joaquín fue a visitarte en un helicóptero, wow’. Y yo nada más pensando: ‘Ya me volaste toda la ropa, ya me llenaste todo de polvo’”.
Se casaron en una ceremonia simbólica en el rancho, sin unión civil, cuando ella cumplió 18 años. “Sencilla, en mi rancho, con mi familia, música, mi pastel”, describió. Hoy, ese recuerdo no le produce emoción: “Es un aburrimiento para mí estar hablando de eso. Mas que tristeza, no siento nada”.
La vida clandestina: avionetas, puertas traseras y un capo que veía novelas

La vida en pareja transcurrió entre la sierra de Durango y casas clandestinas. Para visitar a Guzmán, Coronel Aispuro dejaba todos sus celulares en casa, salía por puertas traseras de tiendas, cambiaba de vehículo en movimiento y abordaba avionetas hacia pistas sin nombre en ranchos de Durango.
“Para mí esa era la vida normal”, dijo en el especial de Oxygen. “Ahora me doy cuenta que no era normal”.
Cuando estaban juntos, el capo elegía actividades domésticas. Le gustaba ver novelas —la que más le gustó fue Destilando amor—, cantaba en la regadera y le pedía a Coronel que le hiciera enchiladas con los mismos ingredientes que usaba su madre. “Él no se sentaba a hablar conmigo sobre su trabajo. Ni yo le preguntaba, ni lo veía trabajar”, aseguró.
Al ser preguntada por la fortuna que llevó a Forbes a ubicar a El Chapo en la posición 701 de los más ricos del mundo, Coronel respondió: “Nunca vi esas cantidades. Ni siquiera lo escuché mencionarlo. También me gustaría que dijeran dónde está, porque yo nunca la vi”. Luego reconoció que tampoco preguntó: “No le pregunté de dónde venía su dinero por falta de experiencia, tal vez por comodidad”.
Podían verse una semana seguida o pasar un mes sin encontrarse. Cuando salían noticias sobre él en los medios, Guzmán le avisaba: “Me lograba avisar: ‘Si te enteras de alguna noticia o ves la tele, no te asustes, yo estoy bien’”.
La madrugada en Mazatlán, la fuga del Altiplano y la última Navidad juntos

El 22 de febrero de 2014, Coronel estaba con sus hijas pequeñas en un hotel de Miramar, en Mazatlán, cuando las fuerzas federales irrumpieron. Guzmán la había convocado ahí días después de escapar de una persecución en Culiacán. Ella pensó: “‘Bueno, pues ¿por qué no esperaste a que se estuviera un poco más calmado para llevarnos?’”, pero accedió.
Alrededor de las cuatro de la mañana, la calma se rompió: “Nos tumbaron la puerta. Había personas gritando su nombre, ‘Joaquín, Joaquín’. Estaban en cinco segundos apuntándome con armas largas. Yo creo que es el momento que más miedo he sentido porque también, pues al lado estaban mis hijas”.
Guzmán se entregó cuando escuchó que apuntaban a su esposa: “Ya salió y dijo: ‘Ya, ya. Aquí estoy, aquí estoy’”. Coronel, la niñera y la cocinera fueron detenidas, esposadas y vendadas de los ojos. “Esos momentos se te hacen una eternidad”, recordó.
Sobre la fuga del Altiplano en julio de 2015 —por la que se declaró culpable ante una corte federal de Washington—, Coronel fue evasiva frente a la cámara. Cuando le preguntaron directamente su papel en el plan, pidió detener la grabación. Solo se escucha: “Quería explicarlo de una forma que después no me afecte”.
La última vez que vio a su esposo en libertad fue días antes de Navidad de 2015, en una cena familiar con cohetes artificiales. El 8 de enero de 2016, Guzmán fue recapturado en Los Mochis en la Operación Cisne Negro. Coronel se enteró por los medios. “Son muchas emociones: Tristeza, estrés, molestia, preocupación. Creo que fue el siguiente día que yo iba manejando en sentido contrario y fue un shock para mí cuando me di cuenta”, narró.
El juicio del siglo y la Chapodiputada: la infidelidad ventilada frente a la prensa

Durante el juicio de El Chapo en Nueva York, Coronel decidió asistir todos los días: “Era la única forma de verlo y de mostrarle un apoyo emocional”. Fue ahí donde, frente a la prensa, las autoridades y los asistentes, quedó al descubierto la relación extramarital de Guzmán con Lucero Sánchez, exdiputada local de Sinaloa por el PAN, conocida como “La Chapodiputada”.
Sánchez declaró ante la corte sobre su vínculo personal y de negocios con Guzmán y entregó miles de mensajes como evidencia. En un momento del testimonio se refirió a él como “mi esposo”.
Coronel presenció todo desde la galería. En el documental habló por primera vez del golpe que le significó: “Obviamente, sufriendo imaginarlo, que me estuvieran engañando, ¿quién no? Duele que no fui la única pareja en su vida; que tuvo amantes antes, después y cuando estuvo conmigo”.
Sobre los rumores previos al juicio, contó que Guzmán siempre los minimizaba: “Ah, claro, eso eran chismes. ‘Es que tú no sabes’, ‘La gente no quiere vernos bien’”. Y aclaró: “No es como que de repente lo descubriera con las manos en la masa o vi prueba… pues no las vi”.
El exagente de la DEA Carl Pike, también entrevistado en el especial, aportó su propia lectura sobre las vulnerabilidades del capo: “Él no consumía drogas. Realmente no bebía, pero tomaba Viagra como si fueran caramelos. Era adicto a las mujeres”.
Sin inglés, sin higiene básica y separada de sus hijas: el arresto de Emma Coronel

El 22 de febrero de 2021, agentes del FBI abordaron la aeronave en la que viajaba Coronel al aeropuerto de Dulles, en Virginia, y fueron directo a su asiento. “Entraron los agentes del FBI. Fueron directo a mí y me dijeron: ‘Acompáñanos’. Fue súper rápido, fue cuestión de minutos en los que yo ya estaba abajo”.
Los primeros días bajo custodia fueron especialmente duros. La periodista Emily Palmer, entrevistada en el documental, reveló que Coronel estaba en su periodo cuando fue arrestada y que le dieron apenas dos paños durante cuatro días completos. No hablaba inglés. Su abogada Mariel Colón tuvo que deletrearle palabras por teléfono para que pudiera pedir una ducha o solicitar una cobija para el frío.
Coronel se declaró culpable de conspiración para el tráfico de drogas, lavado de dinero y colaboración en la fuga del Altiplano. Fue sentenciada a 36 meses de prisión. La separación de sus hijas fue, según ella, el castigo más severo: “Estar separada de mis hijas fue lo peor del mundo. Tienes tiempo de pensar, de llorar, no tienes algo para distraerte. Estaba entrando en un cuadro de depresión”.
Recuperó la libertad en septiembre de 2023 bajo cuatro años de libertad condicional. Desde entonces no ha vuelto a ver a su esposo: “No tengo ningún tipo de comunicación con él. No sé por qué no me han autorizado ni visita, ni llamada. Ya no lo volví a ver físicamente”.
Dónde y cuándo ver el documental de Emma Coronel en México
Casada con El Chapo: Emma Coronel Habla está disponible en la plataforma de streaming HBO Max a partir de las 22:00 horas del 11 de agosto de 2026. El especial forma parte del catálogo de Oxygen True Crime, canal de NBCUniversal especializado en crimen real, al que se puede acceder en México a través de la plataforma de streaming.



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