Este viernes concluyeron las clases regulares del ciclo escolar 2025-2026 para más de 294 mil estudiantes de preescolar, primaria y secundaria en la Zona Norte del estado, un período que dejó como principales desafíos las amenazas contra planteles educativos, el consumo de vapeadores entre estudiantes, problemas de infraestructura, fallas eléctricas, protestas de padres de familia y la necesidad de ampliar la cobertura escolar en sectores de crecimiento acelerado de Ciudad Juárez.
El ciclo escolar inició en septiembre de 2025 con una matrícula cercana a los 294 mil alumnos distribuidos en 974 planteles de educación básica y atendidos por alrededor de 12 mil docentes.
Nueve meses después, las autoridades educativas hacen un balance de un período que obligó a movilizar a corporaciones de Seguridad, reforzar programas preventivos, intervenir escuelas con problemas estructurales y modificar el calendario escolar debido a las altas temperaturas.
Uno de los temas que ocupó gran parte de la atención pública fue la seguridad dentro y fuera de las escuelas. Durante el ciclo se registraron amenazas de ataques armados y mensajes difundidos en redes sociales que alertaban sobre presuntas balaceras en planteles de educación básica.
Uno de los casos más relevantes ocurrió en la Secundaria Estatal 3004, ubicada frente al Monumento a Benito Juárez, donde una amenaza de tiroteo provocó la intervención de la Fiscalía General del Estado (FGE), la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) y autoridades educativas. Tras el incidente, la asistencia escolar disminuyó considerablemente.
De una matrícula de 596 alumnos, poco más de 60 acudieron a clases durante los días posteriores a la alerta.
Los reportes de amenazas también llevaron a reforzar la coordinación entre corporaciones policiacas, Protección Civil y autoridades educativas. Como parte de estas acciones, la Mesa de Seguridad Escolar mantuvo reuniones periódicas para revisar incidentes y establecer mecanismos de atención inmediata.
Las autoridades también pusieron en marcha un programa piloto de prevención en diez secundarias de la ciudad, con el objetivo de detectar factores de riesgo relacionados con violencia escolar, conductas antisociales y situaciones que pudieran poner en peligro a estudiantes y personal educativo.
Se populariza el vape
El uso de vapeadores entre adolescentes se convirtió en otro de los temas recurrentes durante el ciclo escolar. Directivos, docentes y autoridades educativas reportaron casos en distintos planteles de secundaria, situación que derivó en campañas de información dirigidas a estudiantes y padres de familia.
A ello se sumaron reportes sobre consumo de sustancias ilícitas en escuelas. Uno de los casos que generó mayor atención ocurrió en la Secundaria Técnica 1, donde padres de familia denunciaron situaciones relacionadas con drogas y presuntas sobredosis entre estudiantes. Las autoridades educativas y de Seguridad realizaron intervenciones preventivas y reforzaron actividades de orientación.
Protestan padres
Las inconformidades de padres de familia también estuvieron presentes durante el ciclo escolar. En distintos momentos se registraron protestas por falta de docentes, decisiones administrativas, condiciones de infraestructura y atención a estudiantes.
Entre los casos más visibles se encontró el del jardín de niños Towi, donde madres y padres solicitaron la intervención de las autoridades educativas por decisiones relacionadas con la operación del plantel.
También se registraron manifestaciones en otras escuelas de educación básica por la falta de personal docente o necesidades de mantenimiento.
Durante el ciclo escolar también hubo movimientos administrativos dentro del sistema educativo. Uno de los casos más notorios ocurrió en la Secundaria Técnica 47, donde una protesta encabezada por madres de familia derivó en la separación del director del plantel mientras se realizaban revisiones administrativas.
Falla la infraestructura
La infraestructura escolar fue otro de los retos enfrentados por las autoridades. A lo largo del ciclo se reportaron planteles con problemas de energía eléctrica, sistemas de enfriamiento fuera de operación, falta de agua potable y necesidades de mantenimiento.
Uno de los casos más documentados fue el de la Secundaria Estatal 3081, ubicada en el sector de Riberas del Bravo. Padres de familia denunciaron que los estudiantes tomaban clases sin energía eléctrica suficiente para operar los sistemas de enfriamiento. Tras las quejas, personal del Instituto Chihuahuense de Infraestructura Física Educativa (ICHIFE) realizó inspecciones y trabajos para atender las necesidades del plantel.
Las dificultades relacionadas con la energía eléctrica no se limitaron a una sola escuela. La Subsecretaría de Educación informó durante el ciclo que alrededor de 35 planteles estatales enfrentaban problemas derivados de adeudos o situaciones contractuales con la Comisión Federal de Electricidad, lo que dificultaba la operación de equipos de climatización.
Acalorado recorte en el calendario
La situación cobró relevancia ante las altas temperaturas registradas durante los meses de mayo y junio. Como consecuencia, la Secretaría de Educación y Deporte modificó el calendario escolar y adelantó la conclusión de las clases regulares para reducir la exposición de estudiantes y docentes al calor.
Paralelamente, las autoridades educativas continuaron con la atención de la demanda de espacios escolares en el suroriente de Ciudad Juárez, una zona que concentra gran parte del crecimiento poblacional de la ciudad. La construcción de nuevos desarrollos habitacionales y el aumento de la matrícula obligaron a mantener proyectos de expansión de infraestructura educativa.
Relevo en Educación
En marzo de este año también ocurrió un relevo en la Subsecretaría de Educación y Deporte en la Zona Norte. Roberto Anaya asumió la titularidad de la dependencia en sustitución de Maurilio Fuentes Estrada y planteó como prioridades la atención preventiva de problemas escolares, la ampliación de espacios educativos y la mejora de la infraestructura.
Al hacer un balance del cierre del ciclo, Anaya informó que las clases regulares concluyen este viernes, aunque las actividades académicas continuarán para algunos estudiantes que requieren procesos de nivelación.
Explicó que los docentes tendrán la facultad de determinar qué alumnos deben permanecer en actividades de reforzamiento durante las próximas semanas para fortalecer conocimientos antes de avanzar al siguiente grado escolar.
“Lo que se busca es que todos los alumnos avancen con el mismo nivel de conocimientos. No se reprueba, pero se nivela”, señaló.
La Zona Norte concluye el ciclo escolar con una matrícula de 294 mil estudiantes de educación básica. A esta cifra se suman alrededor de 95 mil alumnos de educación media superior y aproximadamente 45 mil estudiantes de educación superior.
Durante el período vacacional continuarán trabajos de mantenimiento, rehabilitación de planteles, regularización de servicios eléctricos y vigilancia de escuelas. De acuerdo con el calendario vigente, el próximo ciclo escolar iniciará el 31 de agosto.


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