junio 7, 2026

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AICM RECIBE EL MUNDIAL 2026 CON OBRAS INCONCLUSAS, AMENAZA DE PROTESTAS Y RIESGO POR LLUVIAS

El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México encara el Mundial 2026 con obras a medio terminar, la latente amenaza de bloqueos magisteriales y un historial reciente de caos por lluvias que ya dejó filtraciones en la Terminal 1.

(Proceso).– El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) recibirá a los visitantes de la Copa Mundial de Futbol 2026 con obras sin concluir, bajo la amenaza de protestas capaces de paralizar sus accesos y frente a una temporada de lluvias que hace menos de un año obligó a suspender operaciones dos días consecutivos. 

En la Terminal 1, al inicio del mes mundialista, todavía había maquinaria pesada, trabajadores colocando acabados, moviendo mobiliario y operando equipo de construcción, pese a que el 30 de mayo la presidenta Claudia Sheinbaum y la jefa de Gobierno, Clara Brugada, dieron por concluida la primera fase de intervención del AICM.

El 2 de junio último Proceso constató en un recorrido por el AICM que algunos elevadores permanecían fuera de servicio y, aunque los vuelos continuaban llegando y despegando, los pasajeros eran recibidos con una amalgama de zonas acordonadas y publicidad del torneo internacional. 

Sobre los pasillos por donde transitaban los pasajeros había trabajadores instalando luminarias desde escaleras metálicas apoyadas contra plafones abiertos; en algunas rampas de acceso cintas de precaución y conos anaranjados cerraban el paso; frente a algunas salas de espera cuadrillas de obreros continuaban con los acabados o aplicando pintura. 

Frente al hotel Hilton una grúa tipo Genie seguía estacionada en medio de la terminal. Debajo, los pasajeros arrastraban sus maletas; alrededor convivían andamios, cubetas de pintura, herramientas de trabajo y columnas recién revestidas. 

AICM. Pasajeros conviven con los trabajos de remodelación en la terminal aérea. Foto: Miguel Dimayuga

La remodelación, que según Sheinbaum requirió una inversión de seis mil 500 millones de pesos provenientes de recursos autogenerados por el aeropuerto, abarcó salas de última espera, migración, aduanas, reclamo de equipaje, baños, sistemas de drenaje, pasillos ambulatorios, fachadas y vialidades. 

Apenas 72 horas después de que la titular del Ejecutivo entregó la primera fase de las obras, se desprendió la techumbre metálica de un puente peatonal de la Terminal 1, sobre la avenida Capitán Carlos León. El incidente provocó daños a un vehículo conducido por una mujer y afectaciones en la circulación. 

En redes sociales estallaron los usuarios con críticas contra la remodelación y la administración del AICM. Pero la infraestructura es solo una parte de la ecuación. En los meses previos al Mundial, el funcionamiento del aeropuerto también quedó sujeto a factores externos, entre ellos las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), que trasladó parte de su estrategia de presión a la principal puerta de entrada del país.

La CNTE toca la puerta del Mundial

La relación entre los centistas y el aeropuerto no es nueva. En el contexto más inmediato a la justa mundialista, el 23 de mayo de 2025, más de seis mil maestros bloquearon de manera coordinada los puntos de ingreso para las dos terminales aéreas. Las rampas de acceso quedaron cubiertas por una multitud que se extendía hasta los puentes peatonales y ocupaba todos los carriles.

Desde entonces, la administración de Sheinbaum mantiene, sin éxito, negociaciones con el magisterio disidente. Más de un año después del último bloqueo que paralizó las conexiones viales del AICM, la Coordinadora volvió a colocar sus demandas en el centro de la agenda pública con un mega plantón instalado desde el 25 de mayo último en las inmediaciones del Zócalo capitalino, que se mantiene al cierre de esta publicación.

CNTE. Amagos contra el aeropuerto de la CDMX. Foto: Eduardo Miranda

Las propuestas del gobierno federal no han sido suficientes para desactivar las movilizaciones de la CNTE, que, tras una mesa de diálogo fallida con la Secretaría de Gobernación el 3 de junio, volvió a colocar al aeropuerto entre los posibles objetivos de protesta. 

Lo anterior derivó en un despliegue de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en los accesos y llevó al propio AICM a recomendar a los pasajeros adelantar su llegada ante posibles manifestaciones.

A menos de una semana del Mundial, si los maestros materializan sus advertencias, en la ciudad se desataría una parálisis logística. En la Terminal 1, cortaría la circulación del Circuito Interior (Bulevar Puerto Aéreo), interrumpiendo el principal eje de conectividad norte-sur del oriente capitalino. 

En la Terminal 2 estrangularía la circulación sobre el Eje 1 Norte y la Avenida Fuerza Aérea Mexicana, interrumpiendo la conectividad terrestre con el Centro de Transferencia Modal (CETRAM) de Pantitlán.

El amago de estrangular el flujo vehicular del aeropuerto no es un recurso inédito, sino la reactivación de una de las estrategias de presión política más drásticas del magisterio. 

En agosto de 2013, para detener la Reforma Educativa promovida por el entonces presidente Enrique Peña Nieto, sitiaron los nodos de conectividad terrestre de la capital. Durante aquellas jornadas, el 23 de agosto, un contingente conformado por miles de maestros marchó desde el Zócalo y bloqueó por completo el Circuito Interior durante más de ocho horas.

El conflicto culminó hasta el 13 de septiembre de ese año, cuando en la víspera de los festejos patrios del Grito de Independencia y tras casi un mes de plantón ininterrumpido, el gobierno federal desplegó un operativo de desalojo por la fuerza, con un importante despliegue de la Policía Federal. 

La prueba del agua 

Antes de que la CNTE volviera a poner sus ojos en el aeropuerto, las lluvias ya habían exhibido otro de los desafíos que lo acompañan. 

En agosto de 2025 una serie de tormentas extraordinarias causó dos días consecutivos de afectaciones y suspensiones intermitentes en el despegue y aterrizaje.  El primer golpe llegó la noche del 10 de agosto, cuando una tormenta que, de acuerdo con la jefa de Gobierno, registró niveles de precipitación no observados desde 1952, obligó al cierre total de operaciones aéreas durante casi cuatro horas. El impacto: 104 vuelos fueron desviados o retrasados y 14 mil 892 pasajeros varados. 

Durante las horas siguientes persistieron afectaciones operativas y, la tarde del 11 de agosto un segundo frente de tormentas volvió a impactar. Con los suelos saturados y los cárcamos operando a máxima capacidad el agua rebasó los sistemas internos de drenaje de la Terminal 2 e inundó salas de espera, módulos de migración, espacios destinados al reclamo de equipaje y pistas de aterrizaje y despegue. 

Las inundaciones en el AICM ocurridas en 2025. Foto: Especial

Para la mañana del 12 de agosto el balance acumulado superó los 19 mil 500 pasajeros afectados y cientos de conexiones reprogramadas. 

Así, la atención al drenaje se convirtió en prioridad y fue reportado por la presidenta como uno de los temas que atendió su administración con la fase 1 de la remodelación. Aun así, a dos semanas del Mundial, al interior de la Terminal 1 se registraron anegaciones y filtraciones en techumbres ocasionadas por las lluvias del martes 26 de mayo.

El Mundial comenzará este 11 de junio con el partido inaugural en el Estadio Banorte. Para entonces, el aeropuerto, según lo anunciado, ya habrá dejado atrás la etapa de preparación.