octubre 17, 2026

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VIVEN JUARENSES ENTRE HALLOWEEN Y EL DIA DE MUERTOS…

La frontera ha experimentado una transformación en la manera de celebrar los últimos días de octubre y los primeros de noviembre, ya que, mientras hace algunas décadas Halloween predominaba en fiestas y concursos de disfraces, actualmente el Día de Muertos ha ganado presencia en escuelas, centros comerciales y espacios públicos, de acuerdo con el análisis del historiador Ignacio Frausto Ojeda.

Entre catrinas y fantasmas, Juárez se viste de tradición y miedo - Norte de Ciudad Juárez

El especialista explicó que esta transformación no ocurrió de un día para otro, sino que forma parte de un proceso cultural en el que las tradiciones mexicanas han encontrado mayor espacio en una ciudad marcada por su cercanía con Estados Unidos.

Frausto Ojeda recordó que durante las décadas de los 80 y principios de los 90 era común encontrar concursos de disfraces de Halloween en discotecas y establecimientos nocturnos, mientras que las actividades relacionadas con el Día de Muertos tenían poca presencia en la vida pública de la frontera.

Sin embargo, con el paso de los años comenzaron a multiplicarse los altares, las representaciones de catrinas y los concursos inspirados en esta celebración, una tendencia que, a consideración del historiador, ha permitido que la tradición mexicana cobre fuerza incluso en El Paso, Texas.

Para entender esta diferencia es necesario remontarse a los orígenes de ambas festividades.

El Día de Muertos tiene raíces en las prácticas funerarias y las ofrendas de los pueblos originarios de México, que posteriormente se mezclaron con las tradiciones católicas traídas por los españoles durante la Conquista.

Frausto Ojeda explicó que antes de la llegada de los europeos, distintas culturas indígenas ya realizaban ceremonias dedicadas a sus difuntos, pero que, con la colonización, estas prácticas se encontraron con las celebraciones católicas del Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre, y la Conmemoración de los Fieles Difuntos, el día 2.

De esa convivencia surgió un proceso de fusión cultural, que, a lo largo de los siglos, le dio forma a las distintas expresiones del Día de Muertos en México, entre ellas las ofrendas, los altares y las ceremonias para recordar a quienes fallecieron.

Por su parte, Halloween tiene antecedentes en antiguas tradiciones celtas, particularmente en la festividad de Samhain, relacionada con el cambio de estación y el inicio de la temporada “oscura” del año.

Con el tiempo, la celebración se mezcló con prácticas cristianas y evolucionó hasta convertirse en la festividad de disfraces y recorridos para pedir dulces que hoy tiene una amplia presencia en Estados Unidos.

Sin embargo, la cercanía con el país vecino favoreció la presencia de Halloween en Juárez, particularmente conforme crecieron las ciudades fronterizas y aumentó la influencia de los medios de comunicación, la publicidad y las actividades comerciales.Sin embargo, Frausto Ojeda consideró que actualmente el Día de Muertos atraviesa una etapa de mayor reconocimiento en la localidad.

La instalación de altares en instituciones educativas y en centros comerciales, así como las actividades dedicadas a las catrinas y los catrines, reflejan cómo esta tradición se ha incorporado a la vida de los juarenses.

Para el historiador, no se trata de determinar qué celebración debe imponerse sobre la otra, pues ambas forman parte de contextos culturales diferentes, más bien, el cambio muestra que una tradición mexicana ha encontrado nuevas formas de expresarse y ganar espacios en una ciudad binacional.