Inspirado por su padre y formado en la UACJ, Víctor Hugo Vázquez Molina encontró en esta red profesional los contactos que lo llevaron de las maquiladoras de Ciudad Juárez a la industria automotriz internacional. Hoy comparte su experiencia para que otros estudiantes descubran oportunidades que él desconocía
Antes de conectar con reclutadores de otras partes del mundo, Víctor Hugo Vázquez Molina tuvo un ejemplo mucho más cercano: su padre. Lo vio trabajar como ingeniero en las maquiladoras de Ciudad Juárez, crecer profesionalmente y contribuir, junto con su madre, al bienestar de la familia. Desde niño comenzó a imaginarse en ese mismo camino.
Lo que entonces no podía imaginar era hasta dónde lo llevaría. Tampoco sabía que una red social profesional, de la que escucharía hablar entre compañeros de trabajo, se convertiría en un puente hacia ese futuro.

“Yo realmente no sabía de la existencia de esta red social, ni cuando era alumno”, recuerda el egresado del Programa de Ingeniería Industrial y de Sistemas en el Instituto de Ingeniería y Tecnología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).
Era LinkedIn.
La curiosidad surgió mientras trabajaba en una maquiladora. Sus compañeros hablaban de la plataforma y él decidió abrir un perfil. Si ya tenía Facebook, pensó, ¿por qué no conocer una red en la que pudiera mostrar su preparación y encontrarse con personas de su campo laboral?
Comenzó a incorporar los cursos que había tomado en la Universidad, las certificaciones y los entrenamientos recibidos en las empresas. Fue dando cuenta de lo que sabía hacer y de lo que aprendía. Conforme alimentaba su perfil, también ampliaba sus contactos.
Detrás de aquella información había años de preparación y una decisión tomada desde los primeros semestres: acercarse a la industria mientras estudiaba.
“Por ver el ejemplo de mi padre y de mi hermano mayor, ellos son ingenieros industriales y de sistemas. A lo largo de mi vida, desde mi niñez, vi cómo ellos se desempeñaban día con día en las empresas maquiladoras de Ciudad Juárez y ese fue mi gran ejemplo a seguir”.
Sus primeras prácticas profesionales fueron en una planta de moldeo de plásticos. Después se incorporó a una empresa manufacturera de arneses eléctricos. Para entonces cursaba el sexto semestre y ya encontraba, en el trabajo cotidiano, aplicaciones de lo que aprendía en las aulas.
LinkedIn permitió que esa experiencia fuera visible más allá de su entorno inmediato.
“A través de ella fui contactado y empecé a conectar con diferentes reclutadores”, cuenta.
Uno de esos contactos lo acercó a la planta de BMW en San Luis Potosí. Vinieron las entrevistas y el proceso de selección. En 2019, después de graduarse de la UACJ, dejó Ciudad Juárez para incorporarse a la armadora alemana.
Víctor Hugo habla del destino cuando recuerda aquella oportunidad. En su relato también aparecen los pasos que lo hicieron llegar hasta ella: estudiar, trabajar desde temprano, aprender y atreverse a mostrar su trayectoria.
Años después, otro contacto a través de LinkedIn abrió una nueva etapa. Una empresa de vehículos eléctricos lo buscó y su camino continuó hacia Arizona, Estados Unidos, donde actualmente se desempeña como ingeniero Staff de industrialización y calidad de proveedores.
Su labor consiste en acompañar el desarrollo de componentes para los vehículos: auditar proveedores, revisar sus procesos, su calidad y desarrollar la industrialización completa para que una pieza pase del diseño a la producción en serie.

Esa responsabilidad lo ha llevado a países como China, Japón, Taiwán, Alemania, Italia, España, Francia, además de Canadá y distintos puntos de Estados Unidos. En cada visita lleva consigo conocimientos cuya base se construyó en Ciudad Juárez.
Una de sus mayores satisfacciones es observar cómo una pieza que primero conoció en un diseño digital termina produciéndose por miles.
“Es realmente fantástico”, dice sobre ese proceso.



A sus 30 años, el joven que creció en la Melchor Ocampo, vive en la ciudad de Maricopa, Arizona. Comparte esta etapa con su esposa, también juarense, quien ha sido su pareja y apoyo desde que se mudaron a San Luis Potosí.
Cuando se le pregunta por su mayor satisfacción personal, responde sin rodeos: su matrimonio. En lo profesional, valora haber conocido distintas culturas y aplicado la ingeniería en proyectos automotrices alrededor del mundo.
También reconoce lo que tuvo que aprender fuera de las aulas. Antes de trasladarse a Estados Unidos desconocía las opciones de visas de trabajo; en su caso, los abogados de la empresa se encargaron del proceso migratorio. Por eso considera valioso que los estudiantes comiencen a informarse sobre las posibilidades y los requisitos de una carrera internacional.
Su experiencia vuelve una y otra vez a una idea: hay oportunidades que primero deben conocerse para poder buscarlas.
Al hablar de LinkedIn, explica que abrir una cuenta es apenas el comienzo. Recomienda incorporar la experiencia laboral, describir las actividades desempeñadas, compartir los logros profesionales y establecer contacto con personas y reclutadores del sector en el que se desea trabajar.
“Normalmente hay reclutadores que activamente están buscando talento. El talento del cual estoy seguro actualmente la UACJ lo tiene”.

Aclara que los procesos de selección requieren cumplir con las condiciones de cada vacante. La plataforma permite establecer el contacto; la preparación sostiene la candidatura.
Para quienes estudian ingeniería, Ciudad Juárez representa un lugar donde empezar a construir esa experiencia. Víctor Hugo los invita a explorar sus distintas industrias, acercarse a los procesos de manufactura y definir qué área les interesa desarrollar.
“Mi consejo para los estudiantes actuales de las ingenierías es que desde fases tempranas en la carrera busquen aventurarse en las diferentes industrias manufactureras y maquiladoras que tenemos en la ciudad, complementar la práctica con la teoría; el inglés es clave e ir familiarizándose con la red de LinkedIn”.
Cuando habla de su padre, percibe orgullo. Aquel ingeniero que veía salir a trabajar se convirtió en su primera referencia de lo que podía alcanzar. Su madre, dedicada al ramo médico y su hermano mayor también forman parte de los ejemplos que reconoce en su historia.
Ahora Víctor Hugo ofrece su propia experiencia a los estudiantes que vienen detrás. Les habla del valor de empezar en una maquiladora de su ciudad, de aprender inglés, de documentar lo que saben hacer y de buscar conexiones.
Él abrió un perfil sin conocer hasta dónde podía llevarlo. Hoy comparte el camino para que otros puedan comenzar el suyo.



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